#25N Manifiesto 2025

Lectura del Manifiesto por la eliminación de la violencia contra la mujer.

Hoy, 25 de noviembre, día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, estamos aquí para conmemorar y honrar la memoria de todas las víctimas del maltrato. Según los datos de la Delegación de Gobierno contra la violencia de género, en 2025, 38 mujeres han sido asesinadas a manos de sus parejas o exparejas en España. Desde 2003, fecha en que se empezaron a recabar datos, un total de 1.333 mujeres han sido asesinadas por los hombres que debían de haberlas cuidado y querido.

Detrás de cada número, hay una historia de vida. Mujeres que estudiaban, que querían, que eran hermanas, amigas, vecinas y madres, que tenían sueños, proyectos y risas que se apagaron. Mujeres que han dejado un vacío insondable en la vida de las personas que las amaban.


Hoy queremos honrar a esas mujeres y, también queremos recordar que la violencia no empieza con los golpes, ni termina en muerte. Existe una violencia que no mata, pero destruye: la que se cuela en lo cotidiano, en las palabras que humillan, en los silencios forzados, en el aislamiento que va estrechando el mundo de una mujer hasta dejarla sin aire. Son heridas silenciosas que no ocupan titulares pero que desgastan, paralizan y arrebatan poco a poco la autonomía y la alegría.


Frente a esta realidad, ninguna mujer debería enfrentarse sola al miedo. La importancia de creer y acompañar es fundamental. Las redes de apoyo: amistades, profesorado, familias, compañeros y compañeras de clase, pueden marcar la diferencia entre el silencio y la salida. Por eso, hoy apelamos a toda la comunidad educativa: escuchad sin juzgar, acompañad sin presionar. No miremos hacia otro lado. Cada gesto de apoyo puede ser un puente hacia la vida.


En este centro defendemos una educación que enseña a construir relaciones sanas, basadas en el respeto, la comunicación y la igualdad. Por eso os invitamos, a las alumnas y alumnos, a reflexionar sobre qué es el amor de verdad: un amor que acompaña sin invadir, que escucha sin imponer, que celebra vuestra libertad y vuestro crecimiento. Queremos que aprendáis a reconocer las señales de una relación saludable: la confianza, el diálogo, el apoyo mutuo, la alegría compartida.


La prevención empieza aquí, en las aulas, en la manera en que nos hablamos, en cómo cuidamos nuestras amistades, en la forma en que respetamos los límites propios y ajenos. Porque a amar bien también se aprende.

Queremos también recordar la fuerza que nace de la unión entre mujeres. La sororidad, esa alianza que sostiene, que abraza, que levanta, es un motor de cambio imparable. En este 25N hacemos nuestro el lema “por mí y por todas mis compañeras”, porque cuando una mujer avanza, avanzamos todas.


Por eso queremos visibilizar a las supervivientes. A las mujeres que, pese al daño, han encontrado caminos de reconstrucción. A quienes han recuperado su voz, su vida, su fuerza. Su historia nos inspira esperanza, pero también nos exige responsabilidad: que ninguna mujer tenga que ser heroína para sobrevivir. Alumnado, profesorado y familias: seamos parte activa del cambio. Que este centro sea un lugar donde la igualdad se practica, donde la violencia no tiene hueco y donde todas las vidas puedan crecer libres.


Con este compromiso cerramos nuestro manifiesto reafirmando que una sociedad justa se mide por la seguridad y la dignidad con la que pueden vivir sus ciudadanas.


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